Este curso nuestro centro fue seleccionado para asistir el 20 de mayo a Murcia, a una serie de audiencias y a un juicio de menores, dentro del Programa Educando en Justicia, organizado por la Consejería y Educación y Formación Profesional.

 

Por tal motivo, este mes de junio, hemos entrevistado para La Mandrágora a dos alumnas de nuestro instituto: Valentina Martínez y Kenya Yepes, de 3º de  ESO para hablar sobre delitos de menores y consecuencias de nuestros actos.  La orientadora del centro, Cristina López, que acompañó a las dos alumnas en la salida y durante la entrevista, nos comentó que el objetivo de esta salida fue acercar a los jóvenes, que forman parte de los círculos de convivencia y a otros alumnos y alumnas de nuestro instituto, a un entorno de aplicación de la justicia entre iguales por hechos delictivos, para que de esta manera tomaran conciencia a la hora de actuar como mediadores y personas capaces de ayudar a otras que se sientan solas o que vayan a cometer cualquier acto imputable.

 

Alumnos y alumnas que asistieron a esta actividad junto al juez instructor y junto a Cristina y Mª Jesús, profesoras y miembros de los círculos de convivencia

 

Lucía Ruiz y Gloria Saorín (3º ESO)

P. Como bien hemos comentado en la presentación, estuvisteis en unas jornadas que consistían en presenciar audiencias y un juicio de menores. ¿Cómo fue la experiencia para vosotras?

Kenya. Fue una experiencia emocionante, porque nos ha puesto de frente a adolescentes de nuestra edad que habían cometido diferentes delitos. Vimos robos, casos de maltratos y de violencia y esto al final nos hace entender que todo acto tiene su consecuencia, aunque seamos menores.

Valentina. Para mí fue una experiencia muy chula que nos hizo aprender a darnos cuenta de ciertas cosas de la vida y sobre todo a saber que tenemos que respetar las normas y las leyes por mucho que a veces nos cueste.

Kenya.  Pues sí, ya que a veces pensamos que lo que hacemos no va a tener consecuencias, pero como pudimos comprobar no es así porque vimos casos reales donde en cada uno de ellos había una condena.

P. También nos ha comentado Cristina, la orientadora, que tuvisteis que hablar a lo largo de la mañana con el juez. ¿Qué trato tuvisteis con él?

Valentina. Interactuamos mucho con él y estuvo informándonos  muy amablemente sobre todo lo que íbamos a presenciar. También, después de cada audiencia nos iba preguntando sobre nuestra opinión en ciertos casos. 

P. Por lo que estáis comentando tuvo que ser una experiencia impactante. ¿Cuál es el caso de los que visteis que más se da entre los jóvenes?

 Kenya. El robo y la violencia son los que más se escuchan diariamente. Por ejemplo, porque se pelean ahora tanto los jóvenes? Pues porque a lo mejor estás en una fiesta y por una mala mirada e interpretación tal vez equivocada , un empujón o un insulto se arma el lío, en lugar de pedir perdón y llegar a un acuerdo, porque todo el mundo en algún momento ha podido dar un empujón. 

P. Sobre el caso que visteis, cuando os pregunto el juez,  ¿qué opinión le disteis?

Kenya. Cuando nos preguntaron por el caso del robo del coche dijimos que no nos parecía bien porque no tenían las suficientes pruebas para juzgar al menor.

P. Cuando estabais como espectadoras, ¿qué se os pasaba por la cabeza?

Valentina. A mí lo que más me impactó fue ver a los familiares de los delincuentes, especialmente a las madres, porque a ellas se les notaba el sufrimiento de lejos, y eso me hizo darme cuenta de que por mucho que nos peleemos con familiares, nunca deberíamos llegar a las manos porque hay que tenerles un respeto, ya que si no fuera por ellos, no estaríamos aquí. 

P. De todas las audiencias, así como del juicio en el que estuvisteis, ¿qué os llamó más la atención?

Valentina. Un caso de violencia doméstica del hijo a la madre, principalmente por lo que he comentado antes.

Kenya. A mí al igual que a Valentina ese caso me impactó mucho, ya que no es algo que normalmente vemos mucho en nuestro entorno, podemos discutir con nuestros padres y pelearnos como adolescentes que somos, pero no terminamos de entender cómo un hijo puede tener ese comportamiento con su madre.

P. Vosotras os queréis dedicar al mundo de las leyes y del orden, Kenya quiere ser abogada y Valentina, guardia civil. ¿Os ha despertado todavía más el interés esta experiencia? ¿Por qué?

Valentina. Sin duda sí, porque yo especialmente elegí que quería estudiar para ser guardia civil porque yo soy una persona que piensa que cada uno tiene lo que se merece, para bien si cumple con la ley y para mal si no la cumple,  y que por supuesto cada acto tiene su consecuencia.

Kenya.  Bastante porque vi a gente que merecía ser defendida, ya sea el denunciante o denunciado porque a veces no es todo como parece y eso me llama mucho la atención, puesto que hay que luchar siempre por hacer justicia.

P. Después de vivir esta experiencia, ¿qué mensaje le enviarías a la sociedad para que no tengan que verse en esa situación?

Valentina. Yo les diría que estar sentado en un banquillo como acusado es algo muy triste y muy duro y creo que a nadie le gustaría vivirlo, así que hay que ser legal en todo momento y respetar la ley.

Kenya. Les diría que aunque  todos en algún momento, hacemos cosas que no se deben de hacer, hay que saber controlarnos y saber respetar, porque estar en esos sitios, tanto en juicios como en centros de menores es una situación que no se la desearía ni a mi peor enemigo, ser alejado de su entorno y gente tiene que ser muy duro.

De izquierda a derecha Kenya, Lucía y Gloria (entrevistadoras) y Valentina