Un curso más, el IES Los Albares abre sus puertas este mes de septiembre para dar comienzo a un curso que se presenta con un mayor número de alumnado. Casi 1800 alumnos cursarán este año las etapas de la ESO, de Bachillerato, así como de Formación Profesional. Esto indica una vez más que seguimos creciendo como centro y que cada vez son más las familias que deciden elegirnos para la educación de sus hijos. Y esto es de agradecer, máxime en estos tiempos tan convulsos para la educación.

Este crecimiento es posible gracias a la unión de un claustro que trabaja viento en popa y a toda vela, como escribiría Espronceda allá por el siglo XIX. Y es que al igual que “La canción del pirata “ supone un canto a la libertad, nuestro centro simboliza la libertad en la enseñanza y la independencia social para formar a alumnos capaces de tomar sus propias decisiones sin dejarse influir por estereotipos.

Iniciamos un curso con ilusión, esperanza y con muchas ganas de seguir trabajando por y para nuestros alumnos, el motor de la sociedad. Seguimos creciendo en número de proyectos con reconocimientos importantes, por lo que la cultura, la ciencia y el deporte son fomentados los nueve meses que dura el curso, porque lo esencial es el conocimiento llevado por todas las parcelas de nuestra vida, conocimiento que difundimos a través de nuestros medios de comunicación: este, La Mandrágora, y A.L. Radio, la radio de nuestro centro.

Este nuevo curso escolar tenemos como objetivo difundir por las calles del municipio nuestras hazañas educativas y para ello, nuestro esquivo de la radio saldrá a la calle a entrevistar a la gente, una iniciativa que enriquecerá todavía más el aprendizaje de toda la comunidad educativa.

Arrancamos los motores de La Mándragora y esperamos que este curso sea todavía más próspero y más lleno de oportunidades para todos los que eligen nuestro centro, porque si hay una realidad en la calle Vereda de Morcillo sin número es que nos subimos al tren del conocimiento en septiembre y nos bajamos en junio rebosantes de la gratificación que supone que nuestros alumnos progresen adecuadamente.